Ignea Tips

¿Cómo cuidar tus cristales?

  • Es importante limpiarlos frecuentemente, por lo menos una vez cada 15 días en agua y sal y luego dejarlo un día cargando de energía a la luz del sol y una noche a la luz de la luna.
  • En el caso de la Amatista podemos omitir el paso del agua y sal.
  • Y en el caso de la pirita hacer un breve enjuague con agua y sin sal.
  • También podemos cargarlos meditando con ellos entre nuestras manos.

¿En qué momento utilizar las esencias?

  • Los aromas son muy importantes para regular nuestras emociones y activar pensamientos positivos.
  • Cuando alguien que no nos vibra bien estuvo en nuestro hogar o trabajo podemos rociar el ambiente con la esencia, para cambiar la energía del lugar.
  • Lo mismo si quiero recibir a alguien con determinada vibración.
  • Otro uso es antes de salir de casa para enfrentar las energías de otros o al regresar después de un baño para retomar el eje.
  • También las puedo aplicar en la almohada de la cama y en las sábanas.
  • A su vez se pueden utilizar en el auto, para armonizar el viaje.
  • Es siempre bueno llevarlos consigo en bolso, mochila o cartera, para tener a mano para activar.

¿Cómo conecto con mi propósito cuando estoy haciendo un ritual?

  • Meditando primeramente antes de hacer un pedido y respirando con conciencia. Cuando inhalamos imaginar que una luz intensa entra por nuestra nariz y recorre todo nuestro cuerpo y al exhalar imaginar que expulsamos también luz que cambió de color por la boca. El color que imaginemos también nos dirá mucho de lo que estamos necesitando.
  • A la hora de intencionar, es importante sentir que nos merecemos lo que estamos solicitando, por lo que no estimemos o pidamos poco, sino que demos rienda suelta a nuestros deseos. Si los mismos vienen desde el amor y no perjudican a nadie, seguro encontrarán el canal energético para materializarse.
  • Podemos conectar con nuestra fe religiosa si es que la tenemos y sino invocar el amor del Universo.

¿Cómo puedo usar las sales de baño sino tengo bañera?

  • Colocar las sales en una jarra con agua tibia y hacer un último enjuague con ella al vapor de la ducha. Aspirar intensamente el aroma que emanan y relajarse.
  • También sirven para hacer un baño caliente de pies, en un recipiente con agua o con un dispositivo de “spa de pies”.